González, Ingeniera Química y responsable de proyectos de Plantas Industriales en KREAN, se encarga de gestionar todo tipo de servicios de ingeniería en procesos industriales. Su trabajo consiste en diseñar infraestructuras eficientes, adaptadas a las necesidades del cliente y a las distintas normativas para la consecución una instalación técnica y medioambientalmente sostenible.
Usue González cuenta con una larga trayectoria profesional trabajando en distintas fases de desarrollo de procesos industriales, y en la actualidad realiza todo tipo de proyectos de ingeniería para plantas industriales del país. Usue ha hablado con EnpresaBIDEA sobre el sector y el momento que vive ahora.
¿Qué proyectos tienen entre manos en el sector de plantas industriales?
La mayoría de nuestros proyectos son confidenciales, pero puedo destacar algunos proyectos que hemos hecho últimamente, como el Complejo Medioambiental de Gipuzkoa, la implantación de línea de gasolina en Planta de DBA Bilbao Port, o el nuevo tanque de Óleum en Planta de Weylchem (ver Plantas Industriales).
¿Qué tipo de soluciones ofrecéis en esos proyectos?
En los mencionados, como en el resto de proyectos que acometemos, nos adaptamos a las necesidades de los clientes y para ello contamos con un equipo de trabajo multidisciplinar que engloba especialidades como proceso, mecánica y tubería, electricidad, instrumentación y control. Ofrecemos servicios que van desde los estudios de viabilidad hasta la ingeniería más compleja. Asimismo, damos asistencia en la gestión de compras, en obtención de licencias y autorizaciones y en legalizaciones. Nuestro mercado principal está ahí, donde tenemos una posición cada día más asentada.
Así mismo, contamos con equipos propios que dan asistencia técnica en empresas como Bunge, Michelin y Petronor, colaboraciones sostenidas en el tiempo que nos aportan valor y confianza a la hora de asumir nuevos retos
¿Con qué tipo de empresas y en qué sectores operáis?
Trabajamos con empresas del sector industrial, en el mercado de Oil & Gas, gestión de residuos, plantas químicas y biocombustibles. No obstante, también trabajamos con otros tipos de empresas industriales que necesitan servicios de ingeniería de sus instalaciones. Si bien la mayoría de nuestros proyectos los hacemos en nuestro entorno natural, también tenemos proyectos en diversos puntos del territorio nacional e internacional, acompañando a nuestros clientes allá donde tengan necesidades.
Un entorno industrializado como el nuestro, ¿tiene margen para crecer?
Si, la industria vasca vive una evolución continua de adaptación a nuevos procesos productivos y al cumplimento de normativas cada vez más restrictivas en favor del medioambiente. Por ejemplo, el Puerto de Bilbao está creciendo con proyectos innovadores en energías renovables.
La industria tiene un gran reto en términos de sostenibilidad, ¿Cómo contribuye vuestro trabajo de ingeniería?
Somos conscientes del peso creciente que tienen los factores de sostenibilidad medioambiental en la actividad industrial, e integramos ese vector desde las primeras fases de diseño con el objetivo de alinearlos con los objetivos de eficiencia y rentabilidad de la empresa. Desarrollamos proyectos donde incorporamos tecnologías y procesos que reduzcan el consumo de recursos y la generación de residuos, persiguiendo la eficiencia energética, estableciendo soluciones que optimicen el uso de la energía, como sistemas de recuperación de calor, uso de energías renovables, etc., y apostando por la innovación de procesos, incorporando tecnologías limpias y prácticas que faciliten la sostenibilidad, como la automatización y digitalización de procesos.
Debemos garantizar el cumplimiento de la normativa y encajar los proyectos de infraestructura y procesos industriales a los estándares internacionales. La normativa es cada día más restrictiva y se dan también requisitos externos más restrictivos que la propia normativa, como por ejemplo los derivados de los seguros industriales.
¿Cómo influyen estas leyes en vuestro día a día?
En la fase de diseño y construcción hay que tener en cuenta las normativas vigentes EHS (Environment, Health, Safety) para garantizar su cumplimiento a lo largo de todo el proceso. Esto implica ajustes en los diseños incorporando las medidas de seguridad exigidas desde el principio. Para ello se realizan evaluaciones de riesgos, formación continua y auditorías.
Cuando un cliente solicita la realización de una nueva instalación, siempre debe cumplir la normativa vigente. En muchas ocasiones la solicitud es la adecuación de una instalación que se está quedando obsoleta, bien porque empieza a fallar bien porque no cumple la normativa vigente.
Estudiaste ingeniería química y te has dedicado a la industria a lo largo de tu carrera profesional. ¿Cómo ves el sector en la actualidad?
En general, el sector industrial está sufriendo cambios que pueden verse como oportunidades. Actualmente se está apostando por inversiones en proyectos de energías renovables, como el hidrógeno verde y los proyectos orientados a la sostenibilidad y la reducción de la huella de carbono. Por tanto, la tendencia de las empresas se está orientando hacia prácticas más respetuosas con el medioambiente, buscando alternativas a los combustibles fósiles y desarrollando procesos más limpios. Como hemos dicho, las regulaciones son cada vez más estrictas y obligan a las empresas a adaptarse e invertir en tecnologías y procesos que cumplan estos estándares. Creo que el sector está en un momento de transformación impulsado por la necesidad de ser más sostenibles y eficientes, por lo que los proyectos de innovación y mejora son continuas y los que mejor se adapten probablemente obtendrán mejores resultados.
¿Cómo ha evolucionado desde que comenzó?
Desde que empecé a trabajar, en el año 2006, el sector ha ido evolucionando de manera sostenida y ligada a los cambios de procesos, normativas, fuentes de energía, etc. Hemos pasado por la desulfuración en centrales de carbón, por ciclos combinados, por termosolares… Y ahora estamos con fotovoltaica, eólica, hidrógeno, etc. siempre con el objetivo de la reducción de huella de carbono. Durante ese proceso nuestro trabajo ha consistido en adaptarnos a las exigencias cambiantes de la industria, y esa capacidad de evolución continua es nuestro principal valor. La clave de nuestro trabajo es analizar el proceso, las distintas tecnologías existentes en el mercado e integrar procesos y soluciones que respondan a las exigencias del proyecto.
¿Cuáles son los retos KREAN de cara al futuro?
Los principales retos a los que nos enfrentamos en KREAN son: la transformación Digital, adaptarnos a estas nuevas herramientas puede ser un desafío; la Competencia Global, ofrecer un valor añadido diferenciado al mercado; la atracción de talento, encontrar y retener nuevos profesionales cualificados en un mercado laboral muy competitivo. Todos estos retos los debemos afrontar en un esfuerzo de actualización contante a la normativa y una innovación continua para responder a las demandas del mercado. Entiendo que asumir estos retos con una mentalidad proactiva y adaptativa será clave para el éxito futuro de KREAN.